Tengo pánico escenico, que llaman. Pues despues de pensarlo cierto tiempo, puedo decir con toda la franqueza, que este blog lo empiezo por puro amor al ocio, y por puro amor al arte -mas al ocio que al arte- (¿quien no le tiene amor al ocio?), pero sobre todo quiero iniciar teniendo claro que este blog no pretende absolutamente nada, nada hasta ahora, es decir, no tengo un fin apropiadamente razonable para escribirlo, asi que estaré dando tumbos de aquí para alla, hasta que me encuentre en mi salsa (todo menos salsa de tomate, guaaac), y pueda tener la habilidad de continuar haciéndolo. Dejemoslo en que estoy es una escuela para ser bloguero cuando sea grande – o mejor más viejo, porque la verdad no creo que vaya a crecer más-, y dejaré la tarea de escribir en este blog en circunstancias como:

  • Que tenga tema: no hay peor cosa que leer en el blog de un fulano entradas como “bueno pues hoy no hice nada, estoy como aburrido, solo pasaba a contarles que me fué bien en el parcial. Bueno me despido”.
  • Que tenga tiempo: el tiempo, ese hijuemadre reloj me anda persiguiendo hasta en los sueños y todo por mi culpa -lo acepto- de ser un man que no puede con el cargo de conciencia cuando deja de hacer algo. Aunque a veces puedo con él!
  • Que esté de ánimo: sin comentarios.

Mirando las tres condiciones están mas cerradas que las reglas de los robots -por ahi las vi en “I’ robot”- o sea que pa’ que estén las tres juntas, la vaina se ve imposible. “El que tiene tienda que la atienda o si no que la venda”?, pues lástima pero no está en venta. Es asi como me despido, porque ya se está dejando de cumplir la 2º regla de oro, debido a multiples ocupaciones en asuntos de mi padre, o mejor de mi madre -no faltan los mandaditos de “vaya X lugar y me pregunta X cosa”- parto con dolor y con pereza de dejar mi comodo asiento y la sensación de los puntitos de la f y la j. No siendo mas, ahi nos vemos.


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